"Su sociedad está condenada", Ayn Rand

"Cuando advierta que para producir usted necesita obtener autorización de quienes no producen nada; cuando compruebe que el dinero fluye hacia quienes trafican no bienes, sino favores; cuando perciba que muchos se hacen ricos por el soborno y por influencias más que por el trabajo, y que las leyes no lo protegen contra ellos, sino, por el contrario son ellos los que están protegidos contra usted; cuando repare que la corrupción es recompensada y la honradez se convierte en un autosacrificio, entonces usted podrá afirmar, sin temor a equivocarse, que su sociedad esta condenada"

Ayn Rand, 1950. Rand (1905-1982). Filósofa Ruso-Estadounidense

sábado, 16 de julio de 2016

LA TRISTE AGONÍA DE LA INDUSTRIA AUTOMOTRIZ EN VENEZUELA: LAS VENTAS CAYERON UN 93,11% EN EL ÚLTIMO AÑO

Por Raúl Álvarez M.

Dramática la situación de la industria automotriz venezolana. De hecho agoniza. Sus indicadores financieros y comerciales son muestra de la metástasis originada por las erradas políticas públicas sectoriales y los lineamientos económicos y financieros del régimen socialista de Hugo Chávez y Nicolás Maduro, a menudo catalogado como la más destructiva de las dictaduras latinoamericanas.
Las cifras al cierre del primer semestre del 2016 son contundentemente demostrativas: las ventas en los últimos 12 meses (julio/2015 a junio/2016) suman 8.317 unidades reportadas por las siete ensambladoras privadas, lo que representa una significativa caída del 93,11% respecto a los 12 meses anteriores. Vale decir que en mejores momentos, hace menos de una década atrás, esa era la venta de una semana en el mercado nacional…
Y siguiendo con los indicadores de la industria, la Cámara Automotriz de Venezuela (Cavenez) reportó que en junio/2016 se vendieron 243 vehículos, todos de producción nacional, ya que el régimen no permite a ensambladoras ni distribuidores oficiales la importación de vehículos armados.  Estos 243 vehículos de junio pasado representan un decrecimiento del 87,1% respecto a los 1.884 vendidos en junio/2015.
Si no fueran suficientes esos números para demostrar el escenario en el que se desenvuelven los ensambladores de los vehículos Chevrolet, Ford, Dodge, Jeep, Toyota, Mitsubishi, Fuso, Mack e Iveco, se puede analizar las ventas acumuladas en el primer semestre del año en curso.
Según el informe de Cavenez, de enero a junio/2016 se vendieron 1.704 unidades, un 84,5% por debajo de las 10.972 en la primera mitad del año pasado.  De las ventas del semestre/2015 hay que señalar que 1.593 fueron de producción nacional, para una caída del 85,4% sobre las 10.910 ensambladas en el país en el primer semestre del 2015.
Mención especial merece la observación que este régimen puede anotar a “sus éxitos de la producción en tiempos de revolución” que llevamos ya varios años sin exportar ni un solo vehículo producido por las ensambladoras privadas, pero tampoco se sabe que las plantas del gobierno hayan logrado inundar los mercados latinoamericanos, especialmente de sus países entrañablemente amigos y leales, de los vehículos chinos medio armados en el país.
Los sindicatos automotrices, afectos políticamente al chavismo, tienen ya mucho tiempo advirtiendo a Miraflores que en la crisis automotriz se están jugando unos 100.000 empleos, que representan la fuerza laboral dependiente de las ensambladoras privadas, públicas y mixtas; de los fabricantes venezolanos de autopartes, del poco más de unos dos centenares de concesionarios y sus talleres sobrevivientes y de otras empresas directamente suplidoras de servicios al sector.
Ya se han separado unos 2.000 profesionales calificados, entre ejecutivos gerenciales y técnicos, que se desempeñaban en la cadena automotriz, muchos de ellos ya trabajando en el exterior. 
Más allá de este panorama, que generalmente es el más visto en las informaciones del sector, está la situación de hecho de las empresas automotrices internacionales que tienen operaciones en Venezuela.  Mack como tal prácticamente se retiró y la operación en la planta de Las Tejerías la maneja desde hace prácticamente un año un colectivo de concesionarios que aceptaron el reto de luchar por la supervivencia de la ensambladora de camiones.
Por su parte, Renault también salió del país y dejó la operación en manos de un grupo privado mexicano desde enero/2016, inversionistas que hacen un gran esfuerzo por llevar aliento y repuestos a la consecuente red de concesionarios de la marca francesa.

Mitsubishi y Fuso, por su parte, no habían confirmado la autorización para que MMC Automotriz, ahora con propietarios venezolanos y cercanos al régimen, continúen con la importación, ensamblaje y distribución de los automóviles, camionetas, furgones y camiones de las marcas japonesas.  La planta en la Zona Industrial Los Montones tiene ya más de ocho meses sin producir.

En los próximos días iremos profundizando sobre la crisis de nuestra industria automotriz, que fue hasta hace poco la tercera más importante de Suramérica y la cuarta en América Latina.  Hoy Venezuela debe estar por allá, en el puesto 12, como mercado continental…

Los indicadores de la industria automotriz venezolana son 
muestra de la metástasis originada por las erradas políticas
públicas y los lineamientos económicos y financieros del
régimen socialista de Hugo Chávez y Nicolás Maduro, que a
menudo catalogan como la más destructiva de las dictaduras
conocidas en América Latina.



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