"Su sociedad está condenada", Ayn Rand

"Cuando advierta que para producir usted necesita obtener autorización de quienes no producen nada; cuando compruebe que el dinero fluye hacia quienes trafican no bienes, sino favores; cuando perciba que muchos se hacen ricos por el soborno y por influencias más que por el trabajo, y que las leyes no lo protegen contra ellos, sino, por el contrario son ellos los que están protegidos contra usted; cuando repare que la corrupción es recompensada y la honradez se convierte en un autosacrificio, entonces usted podrá afirmar, sin temor a equivocarse, que su sociedad esta condenada"

Ayn Rand, 1950. Rand (1905-1982). Filósofa Ruso-Estadounidense

viernes, 18 de junio de 2010

EMPLEADORES VENEZOLANOS EN LA OIT

Como miembro suplente del Delegado Empleador de la Republica Bolivariana de Venezuela, deseo expresar mi reconocimiento, tanto al Director General, como a la Presidenta del Consejo de Administración, con quien me ha correspondido trabajar; por sus Memorias y Cuentas, en especial, por el esfuerzo que la Organización Internacional del Trabajo, OIT, ha realizado para ayudar a todos los países miembros, en esta difícil tarea de superar la terrible crisis financiera global, que ha afectado enormemente al empleo, y por supuesto, a la economía real.

OIT ha estado a la altura de su responsabilidad, a la hora de apoyar a la Empresa Privada y a los trabajadores, quienes como una relación biunívoca indisoluble, suman esfuerzos para lograr mejor calidad de vida, para todos los ciudadanos del mundo, independientemente de credo, raza o discriminación alguna.

Para ello se debe aplicar el Plan Global de Empleo Lamentablemente no todos los gobiernos lo han entendido ni aplicado.

Por ejemplo, en mi país, la inflación resultante de la práctica de las fallidas políticas del Gobierno Nacional, tales como: las políticas de controles de precios, de cambio, la falta de respaldo del signo monetario, la escasa transparencia y rendición de cuentas de las autoridades; representan, junto a las expropiaciones y confiscaciones y el aumento de la inseguridad jurídica y política en general, las causas fundamentales detrás de la estanflación que vivimos, estanflación que, de no abatir, con alta probabilidad conducirá a una mayor depresión económica.

La inflación en Venezuela, que probablemente sea la segunda mayor del mundo en 2010, pudiera cerrar este año en el entorno del 35%, el desempleo en alrededor de un 10%, pero, por supuesto con un incremento galopante del subempleo. El PIB podría caer 6-7%. Las reservas del Banco Central de Venezuela, BCV, ya están en su mínimo histórico como en el "viernes negro", de 1983; es decir, no alcanzan para cubrir más de 4 meses de todo tipo de salidas al exterior (importaciones de bienes y servicios, pagos de deuda, dividendos y fugas de divisas).


Y lo que ocurre hoy en la economía no es específico a un par de industrias o sectores. Todos los sectores de la economía registrados por separado por el Banco Central de Venezuela, BCV, están cayendo, salvo servicios comunitarios, sociales y personales (2,8%) y las comunicaciones (9,7%), sector éste que está creciendo a prueba de crisis, no solo en Venezuela sino en el mundo. Según el propio BCV, decrecieron: servicios de transporte (-15,9%), comercio (-11,6%), industria manufacturera (-9,9%), intermediarios financieros (-9,7%), construcción (-7,8%), minería (-4,8%), servicios inmobiliarios (-4,8%), electricidad y agua (-2,0%) y productores de servicios del gobierno general (-0,2%). En promedio el trimestre pasado decreció -5,8%

Los componentes de demanda vienen en picada, sin tendencia a la recuperación: el consumo privado, la inversión bruta fija, la inversión en acumulación de inventarios, el consumo del Gobierno, y finalmente, las exportaciones.

Mientras el precio del crudo creció a un ritmo mayor al de nuestra inflación (2003-2008) los desbalances pudieron esconderse; pero, ya no más, debido a que la recesión global limita la tasa de crecimiento del precio del crudo, mientras galopa nuestra inflación.


El Gobierno no puede: Promover un Proyecto que está destruyendo la economía nacional y como consecuencia de ellos el empleo y la propiedad privada, mediante expropiaciones y confiscaciones de empresas y bienes

El Gobierno no puede: Beneficiar a otros países en detrimento de Venezuela, con importaciones que han crecido casi cuatro veces, en los últimos cinco años, al pasar de 10.483 millones de dólares en el 2003 a 49.482 millones en el 2008. Hoy cuando ya no hay dólares suficientes, padecemos desabastecimiento.

El Gobierno no puede: Restringir la dotación de divisas a personas y empresas, con un Control de Cambio desacertado, provocando así por su errada política económica una inflación, que empobrece a toda la población

El Gobierno no puede: Gastar sin control y sin establecer un Fondo de Contingencia en Venezuela para que la población no sufra en momentos de dificultades.

El Gobierno no puede terminar devaluando en 100% el bolívar fuerte, porque se quedó si dólares, por una errada política fiscal, y el manejo errático y absurdo de la Industria Petrolera, que una vez fue de las más eficientes del mundo.

Ante la paradoja de ser el Gobierno que ha recibido el mayor flujo de divisas por petróleo, en la historia contemporánea del país.

Esas Políticas equivocadas nos han colocado en la circunstancia de no tener suficiente: electricidad, agua potable, hospitales, vialidad, seguridad de bienes y personas, por solo mencionar algunas responsabilidades indelegables del Estado.

La tarea del gobierno refleja su obsesión por destruir, no por construir. En Venezuela hay espacio para crecer. Hay espacios para todos, nacionales y extranjeros. Siempre fuimos un país de brazos abiertos al progreso y la cultura, pero nuestra realidad actual es otra. Venimos a esta 99ava. Conferencia, en la que trabajadores y empleadores buscan el consenso en una agenda para el progreso de la modernidad; a pedir que nos ayuden entonces a empezar de nuevo la tarea que suponíamos ya superada, que nos ayuden a defender al empresario, a los emprendedores, a la propiedad privada y la libre iniciativa; de ese entorno de turbulencia del actual gobierno venezolano, cuyo objetivo es erradicar la fuerza poderosa que ha hecho progresar al mundo de manera vertiginosa…. el trabajo del hombre en la empresa privada.

La economía nacional debe ser repensada, puesto que de lo contrario la aceleración del deterioro económico conducirá a un malestar social mayor al hasta ahora experimentado. Es necesario un gran acuerdo entre los trabajadores, empresarios, y el Gobierno Nacional. El nuevo liderazgo empresarial manifiesta y demuestra a diario su interés por el diálogo, y lo mismo ocurre con los trabajadores. Falta que el Gobierno acepte una nueva alianza, pues de lo contrario será imposible controlar la alta y persistente inflación que vivimos, reanimar el aparato productivo, abatir la escasez, frenar el incremento del desempleo y, en fin, la depresión económica que ya empezamos a sentir, puesto que los últimos trimestres han sido de caída brutal del PIB.

ALBIS MUÑOZ

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