La crisis económica dejará sólo en las zonas urbanas de América Latina tres millones de nuevos desempleados que enfrentarán serias dificultades para insertarse en el mercado del trabajo hasta fines de 2010, adelantó la Cepal. Los países más afectados hasta ahora son México, Colombia y Chile, donde el desempleo creció el primer bimestre de 2009 entre uno y dos puntos porcentuales, en comparación con igual lapso de 2008, añadió Jurgen Weller, oficial de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), en declaraciones a Dpa.
Perú, pese a ser el país con mayor dinamismo de América Latina, también sufrirá un alza del desempleo, advirtió Weller.
En el anverso, Brasil, Uruguay y Venezuela muestran un empleo estabilizado e incluso con algunas señales al alza en los últimos dos países, precisó.
En otras naciones, como Argentina, aún no existen cifras oficiales de cómo la economía resistió en el plano laboral el peor momento de la crisis financiera y económica global.
Tras años de decrecimiento, el total de desempleados urbanos pasará así de 16,1 millones de trabajadores en 2008 a 19,3 millones en 2009, si la tasa de desempleo sube desde el 7,5 por ciento de fines de 2008 hasta un máximo de 9,0 por ciento previsto por Cepal.
A ellos se agregan los desocupados del campo, donde la fuerza laboral suma 60 millones de personas. "El problema que tenemos para ver el impacto de la crisis en las zonas rurales es que no existen estadísticas de empleo rural en todos los países", explicó Weller.
La crisis laboral amenaza con elevar así en 10 a 15 millones de personas el número de pobres, que ya ronda los 190 millones de personas, incrementando hasta 55 millones el total de hambrientos en la región.
Sin embargo la intensidad del problema social "dependerá de la duración de la crisis", explicó Weller.
Sobre lo mismo, añadió que la situación es muy volátil y matizó en un tono optimista que es necesario evaluar aún el impacto de las medidas de reactivación tanto del G20 como de los gobiernos locales.
Hasta ahora los gobiernos latinoamericanos anunciaron planes por más de 60.000 millones de dólares en reactivación fiscal, pero Cepal advierte que hay problemas institucionales y macroeconómicos para inyectar esos fondos.
En ese escenario, Weller señaló que además de las medidas generales de impulso a la actividad económica, es necesario que las empresas eviten los despidos, tomando medidas alternativas.
Por ejemplo, "reducir horas extras o concordar medidas de mitigación con los empleados", dijo.
Hasta ahora, la crisis global amenaza con arrastrar en 2009 a América Latina a su primera recesión desde 2002. Cepal, de hecho, prevé un decrecimiento de -0,3 por ciento, aunque con matices entre países.
Por un lado, para Cepal, 2009 llevará la recesión a México (-2,0 por ciento) y Brasil (-1,0 por ciento), mientras que países como Perú, Panamá, Bolivia y Cuba seguirán creciendo sobre 3,0 por ciento.
En ese escenario jugará un papel clave la capacidad que tengan los gobiernos de financiar políticas de protección social, pero lo cierto es que en América Latina los únicos países que parecen con holguras suficientes para ese desafío son Chile, Brasil y México, en principio. Por ahora, todo está aún por verse o medirse.
Comentarios