
Fumihiko Igarashi dijo en una entrevista a Reuters que estaba satisfecho con el impacto que la inusual acción conjunta tuvo en los mercados japoneses, al impulsar a las acciones y debilitar al yen.
La muestra de solidaridad del G-7 es una sorpresa para muchos, debido a que Tokio había afirmado que estaba buscando apoyo moral para sus intentos de calmar a los mercados más que una intervención concertada.
"El alza del yen fue generada por especuladores", dijo Igarashi, uno de los dos viceministros de Finanzas bajo el titular Yoshihiko Noda.
"Los países del G-7 acordaron eso ya que si nosotros cedíamos a tales especuladores que se aprovecharon del infortunio de la gente, la economía japonesa se arruinaría y la economía del mundo entero sería perjudicada", comentó.
La última vez que el G-7 acordó una intervención conjunta fue hace una década para revertir el desplome del euro tras su lanzamiento en 1999.
Además, el Banco de Japón inyectó hoy otros cuatro billones de yenes (unos 48.000 millones de dólares/35.000 millones de euros) en los mercados para ayudar a estabilizar el sistema financiero en medio del desastre nuclear que siguió al terremoto y el tsunami de hace una semana.
En total el banco central ha liberado esta semana 38 billones de yenes, 15 billones de ellos el lunes, para garantizar que los bancos cuenten con suficiente liquidez, reseñó DPA.
El Grupo de los Siete (G7) acordó el jueves una acción coordinada para actuar en los mercados e impedir una subida excesiva del yen, gracias a lo cual la moneda perdió algo de impulso en los mercados de divisas.
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