
González reiteró en sus declaraciones que varios de los siete ensambladores asentados en el país (General Motors Venezolana (GMV), Ford, Toyota, Chrysler, MMC Automotriz, Iveco y Mack) podría suspender la fabricación de algunos de sus modelos, ralentizar aún más sus líneas de producción y hasta podrían llegar a paralizaciones forzadas en un corto plazo si se mantiene la situación de no cancelación de la deuda que mantiene Cadivi con las ensambladora y que ya asciende a los 2.000 millones de dólares.
“La industria encaró el 2010 con la firme intención de recuperar la producción, pero las ensambladoras tienen saturadas sus líneas de crédito con sus casas matrices, por lo que a partir de mayo podría comenzar una afectación para toda la industria. El primer factor que está afectando la producción y los niveles de ensamblaje son la falta de liquidaciones de divisas por parte de Cadivi”, destacó.
Ya en el 2009 GMV debió paralizar - cerca de tres meses - sus líneas de producción, ante la imposibilidad de cancelar a sus proveedores internacionales por falta de divisas.
En lo que va de año en el mercado doméstico se han producido 24.674 unidades, lo que representa una contracción del 28,06% respecto al mismo trimestre del 2009; en el que se fabricaron 34.298 unidades. De mantenerse el ritmo del primer trimestre Cavenez estima que la industria alcanzaría una producción de 85.710 unidades.
El año pasado se fabricaron 111.554 unidades, mientras que en el 2008 la cifra alcanzó las 135.042 unidades.
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