
Destacaron que el comercio, la industria y la inversión binacional son un derecho de los pueblos e instrumentos de facilitación e integración, que en manera alguna deben supeditarse a diferendos políticos.
Consideran que es necesario mantener y profundizar el intercambio entre la ciudadanía de frontera, y garantizar las actividades sociales, económicas y culturales.
A juicio de Cavefron, la actual situación bilateral, vulnera la tranquilidad y la paz social al poner en peligro la fuente habitual de trabajo, reseña un comunicado del grupo.
Recuerdan que tanto los venezolanos como los colombianos están dispuestos a avanzar en la complementariedad y cooperación por el desarrollo económico y social común.
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