
Una semana antes de la cumbre de líderes del Grupo de las 20 naciones (G-20) que se celebra el 24 y el 25 de septiembre en la ciudad estadounidense de Pittsburgh, los líderes se esforzaban por obtener resultados concretos.
"Los líderes acordarán coordinar cualquier expresión de estrategias de salida en adelante. Acordarán usar las palabras 'estrategia de salida' cada vez más", dijo a Reuters una fuente que habló bajo condición de anonimato.
Cientos de miles de millones de dólares se han inyectado en la economía global en el último año y los líderes del G-20 están ansiosos por mostrar que tienen un plan para retirar este estímulo sólo una vez que esté totalmente afianzada la recuperación, y antes de que se desate la inflación.
En Washington, el principal asesor económico del presidente Barack Obama dijo que se debe ajustar la forma en la que se fija la paga para los banqueros, a fin de garantizar que la misma conducta riesgosa que ayudó a alimentar la peor crisis bancaria desde la Gran Depresión no se repita pronto.
"Prácticas remunerativas adecuadas constituyen una medida importante para asegurar la seguridad y solidez de nuestro sistema. La clave es asegurar que los incentivos adecuados estén en su lugar para una creación de valor en el largo plazo", dijo el director del Consejo Económico Nacional Lawrence Summmers en una conferencia en la Universidad de Georgetown.
Los miembros europeos del G-20 han tomado la iniciativa al pedir algún control en la "cultura de los bonos" del sector bancario, insistiendo que se debe tratar como un tema clave en Pittsburgh, y la cuestión pareció subir también en la agenda de Estados Unidos.
Fuentes de la Reserva Federal dijeron el viernes que el banco central estadounidense se acerca a proponer amplias normas para aplicar a cualquier banquero capaz de tomar riesgos que pueda poner en peligro a alguna institución.
Eso sería un paso adelante para los funcionarios estadounidenses que han sido reticentes a apoyar cualquier cosa parecida a los límites a la paga y los bonos que pretenden algunos responsables europeos.
La canciller alemana Ángela Merkel dijo que, ante las señales tentativas de una recuperación global, los líderes del G-20 deben reforzar su iniciativa para mostrar que tienen la voluntad para impulsar reformas financieras significativas que generen más estabilidad.
"Es muy importante que tengamos resultados concretos que vayan más allá de lo que se acordó en Londres", afirmó Merkel en una conferencia de prensa en Berlín.
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